“Escuchar y servir son “dos caras” de la misma moneda, la moneda del Amor. – escuchar sin servir, o servir sin escuchar, no es amor.”

MARTES 20 DE OCTUBRE DEL 2017

EVANGELIO
[Marta lo recibió en su casa. María escogió la mejor parte.]
Del santo Evangelio según San Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”. El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”. Palabra del Señor.

REFLEXION
El pasaje no trata de contraponer a Martha y María… sino mostrar qué acción va primero: escuchar a Jesús (María) o servir (Martha)… dice Jesús que “María escogió la mejor parte”. El discípulo que no escucha a Jesús, difícilmente servirá con fidelidad. El discípulo que no se deja amar primero por Dios, difícilmente podrá amar cristianamente.

¿Cuántas veces nos “cansamos” de amar, porque el amor que compartimos viene de nosotros y no de Dios? … ¿Cuántas veces “nos arrancamos” sirviendo, sin preguntar qué necesitan? … ¿Acaso no te ha pasado que no escuchas a quien amas por estar “tan ocupada/o” sirviéndole?

Sin embargo, de poco sirve escuchar a Dios, sin poner en práctica sus consejos. Quien escucha la Palabra y no la pone en práctica, construye su relación sobre arena.

Dios nos conceda un corazón dispuesto a escuchar, para comprender cómo amar a nuestro prójimo.

Pbro. Héctor M. Pérez V.