“Escuchar, acompañar, perdonar, … ¡son tantas las tareas que podemos realizar antes de empezar a necesitar el dinero! ”

MIÉRCOLES 27 DE OCTUBRE DEL 2017

EVANGELIO
[Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos.]
Del santo Evangelio según San Lucas 9, 1-6

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: “No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.” Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando el Evangelio y curando en todas partes. Palabra del Señor.

REFLEXION
Para cumplir la Palabra de Dios, no necesitamos grandes poderes, ni muchos recursos, ni grandes conocimientos,… lo que Él nos pide es fe, confianza y disposición… y Él nos ayudará a cumplir su Voluntad.

Los discípulos, en el Evangelio de hoy, pudieron hacer grandes prodigios porque Jesús los había enviado y les había dado poder. Aunque ellos hacían los milagros, era Jesús al fin y al cabo, quien sanaba, amaba y hacía presente el Reino… los discípulos sólo pudieron cumplir su misión porque confiaban en la Palabra de Jesús que los había enviado.

Piensa en tu misión de educar a tus hijos, amar a tu pareja, ser honrado(a) en tu trabajo, respetar a tu prójimo, acompañar al enfermo o al anciano, curar tu corazón herido, construir una familia cristiana… en fin, ¡son tantas las tareas que podemos realizar mejor si reconocemos que estamos ahí “porque Él nos ha enviado”!

Antes de pensar que lo podremos hacer porque tenemos dinero, o hasta que tengamos dinero… escuchemos a Jesús y confiemos en su Palabra, ¡son tantas las tareas que podemos realizar antes de empezar a necesitar el dinero!

A veces nos ocupamos tanto por el dinero y los compromisos sociales, que el cansancio nos impide vivir lo más importante… AMAR Y PERTENECER.

Dios los acompañe hoy con su amor,

Pbro. Héctor M. Pérez V.