“¡Alabado sea Dios por sus santos Ángeles! Que sus mensajes calen en nuestro corazón para que sepamos reconocer a Cristo, seguirlo y alabarlo”.

VIERNES 29 DE SEPTIEMBRE DEL 2017

Fiesta de los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

PRIMERA LECTURA
[Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.]
Del libro del Apocalipsis según San Juan 12, 7-12

En el cielo se trabó una gran batalla: Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón. El dragón y sus ángeles lucharon ferozmente, pero fueron vencidos y arrojados del cielo para siempre. Así, el dragón, que es la antigua serpiente, la que se llama Diablo y Satanás, la que engaña al mundo entero, fue precipitado a la tierra, junto con sus ángeles. Entonces yo, Juan, oí en el cielo una voz poderosa, que decía: “Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías, porque ha sido reducido a la impotencia el que de día y de noche acusaba a nuestros hermanos, delante de Dios. Pero ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron, pues su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte. Por eso, alégrense los cielos y todos los que en ellos habitan”. Palabra de Dios.

REFLEXION
Si le preguntáramos a Dios: “¿por qué creaste los ángeles?” tal vez nos contestaría, “por la misma razón que te cree a ti, por Amor”.

Pero, “¿Para qué los creaste?” y nos contestaría: “por la misma razón que te cree a ti, para amarlos y que me amen”.

Entonces, ¿”somos iguales”?… y Dios nos aclararía: “NO,…

Los ángeles sólo toman una decisión en su vida, o están conmigo, o están contra mi; ustedes toman decisiones cada día, se equivocan, se arrepienten y siguen luchando día con día hasta que me pertenezcan plenamente, en el Cielo…

Ellos me contemplan cara a cara, y ustedes me deben buscar cada día en su interior, en su prójimo y la creación para contemplarme…
La misión de su vida consiste en ser mis mensajeros y alabarme; la de ustedes consiste en “escuchar mi mensaje” y hacerlo vida viviéndose como mis hijos.

“Entonces, ¿Es mejor ser ángel?” Y Dios nos respondería, “tal vez ellos son más perfectos y bellos, pero recuerda que “mi Hijo se hizo hombre, y no Ángel”, y por eso sólo ustedes pueden ser en Cristo “mis hijos muy amados”.

¡Alabado sea Dios por sus santos Ángeles! Que sus mensajes calen en nuestro corazón para que sepamos reconocer a Cristo, seguirlo y alabarlo.

Dios los colme de su gozo y su paz,

Pbro. Héctor M. Pérez V.