“Y Dios se hizo hombre… esta es el hecho que hace del cristianismo una religión única e irrepetible.”

SABADO 09 DE SEPTIEMBRE DEL 2017

EVANGELIO
[¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?]
Del santo Evangelio según San Lucas 6, 1-5

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”. Jesús les respondió: “¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”. Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”. Palabra del Señor

REFLEXION

Los primeros cristianos eran criticados por los fariseos por no cumplir todas las leyes judías; pues en un principio, los cristianos eran judíos que seguían a Jesús.

Ante estas críticas, los primeros cristianos respondían: “nosotros seguimos a Jesús, no a la Ley”. Pues si la Ley servía para acercarlos a Dios, en Jesús ellos estaban con Dios.

¡Esto es algo imposible de haber sido pensado por un judío! Dios “hecho hombre” ¡era algo inimaginable! Creían que Dios caminaba con ellos, pero jamás hubieran pensado que se hiciera uno de ellos.

Este es el primer gran misterio de nuestra fe: Jesús es Dios y hombre. El segundo gran misterio es que él permanece entre nosotros a través de nuestras personas.

Nosotros somos “sacramentos” o signos de la presencia de Dios para los demás. ¿No fue Jesús el que dijo: “Si alguien me ama cumplirá mi palabra, mi Padre lo amará, vendremos a él y habitaremos en él”?

En Cristo, todos estamos llamados a ser “ese lugar de encuentro entre Dios y los hombres”. Para que esto suceda debemos de aprender a decir como María: “hágase en mi según tu Palabra”.

María Santísima nos proteja y acompañe,

Pbro. Héctor M. Pérez V.