¿A dónde va Jesús? ¡Por qué tanta exigencia para seguirlo! ¡“Renunciar a uno mismo… tomar la cruz… perder la vida”! Un publicista le diría hoy: ¡“eso no va a vender Jesús”! Sin embargo, dos mil años después… ¡seguimos cautivados por Él!

VIERNES 11 DE AGOSTO DEL 2017

EVANGELIO
[¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?]
Del santo Evangelio según San Mateo 16, 24-28
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras. Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey”. Palabra del Señor.

REFLEXION
El camino de Jesús, es el camino del Amor agradecido y comprometido. Es el único camino que nos hace libres y verdaderamente felices.
Por eso Jesús nos dice hoy, “quieres seguir el camino del Amor”… haz de los sueños del otro, tus sueños,… perdona cuando te enfrentes con el pecado o la ingratitud de quien amas (esto significa “tomar tu cruz”)… y cuando hayas dejado todo por amor, entonces, lo tendrás todo (y el mejor ejemplo de esto, es Jesús mismo: muerto y resucitado).
¡Qué contrastantes suenan estas palabras frente a nuestra realidad! Tanta gente preocupada por “su cuerpo”, “su desarrollo”, “su paz”… Ocupada por tener mejor carro, mejor ropa, mejor tecnología y mejores distracciones… tan absorta en “sus necesidades”, que difícilmente tienen tiempo de escuchar, platicar, o jugar con quienes aman…
Creer en Jesús no consiste en repetir los diez mandamientos, el credo, algunas oraciones. Creer en Jesús es seguir sus pasos, los pasos del Amor agradecido, que lo hicieron pasar por la Cruz, y lo condujeron hasta la vida del Padre y la Resurrección.
Tu decides… vivir para pagar tus cuentas… hasta que llegue tu muerte… o ajustar tus cuentas, para poder vivir los sueños de quienes amas. (Este sería un ejemplo de renunciar a ti mismo/a para seguir a Jesús.)

Dios los colme de su Amor,

Pbro. Héctor M. Pérez V.