“Dónde está tu tesoro, ahí está tu libertad y tu paz.”

MIERCOLES 02 DE AGOSTO DEL 207

EVANGELIO
[Vende todo lo que tiene y compra el campo.]
Del santo Evangelio según San Mateo 13, 44-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo. El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra”. Palabra del Señor.

REFLEXION
¿Cuánto más tendrá que hacer Dios para ganar nuestro corazón? Nos creó, nos ha acompañado, se encarnó, murió y resucitó… se hace presente en la Eucaristía, envía su Espíritu para guiarnos, perdona nuestras faltas cuantas veces queramos… ¿y no nos basta?
Su Amor es el tesoro más grande que jamás pudiéramos imaginar, y su Misericordia la perla que jamás dejará de brillar para ofrecernos su luz. ¿Por qué no nos bastan estos dos tesoros?
Este tesoro tiene “rostros concretos” en nuestra vida. Empezando por la familia, nuestra pareja, nuestros hijos, nuestras amistades, nuestra comunidad, y tantos otros que se atraviesan en nuestra vida. Ningún rostro “es perfecto”, todos tenemos limitaciones y defectos, pero en cada uno recibimos algo de su amor.
Creemos en Dios y en su amor, pero muchas veces nuestra mente y nuestro corazón se nublan y buscamos otros tesoros que esclavizan nuestra libertad.
Queremos ser felices por el éxito o el dinero… queremos buscar la paz en la seguridad y la perfección de los demás… pero la verdad es que ¡Sólo Dios Basta! Quién tiene puesto su tesoro en Dios, podrá buscar el éxito con libertad, y la abundancia con generosidad, podrá descubrir lo positivo en quienes le rodean y dar lo mejor de sí con gratitud…
…pues su paz está puesta en aquel que ya ha sido Fiel, en Dios que lo/la ha amado incondicionalmente.
Creo Señor, pero aumenta mi fe.

Pbro. Héctor M. Pérez V.