“Jesús hace suya mi vida para fortalecerme en la debilidad, iluminarme en la oscuridad y darle sentido a mi vida rutinaria. Basta ir a Él”.

JUEVES 20 DE JULIO DEL 2017

EVANGELIO
[Soy manso y humilde de corazón.]
Del santo Evangelio según San Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”. Palabra del Señor.

REFLEXION
Hoy en el Evangelio escuchamos a Jesús decir:
Vengan “a mi”,… “yo” los aliviaré;
Tomen “mi yugo”… aprendan “de mi”;
Porque “mi yugo” es suave y “mi carga” ligera.
Jesús está ofreciendo algo mucho más personal que la Ley y los mandamientos que seguían los judíos. Fíjense como NO dice: vayan a Dios que Él los aliviará; ni, “tomen el yugo de Dios”.
Jesús nos invita a ir a Él, tomarlo a Él, comprometernos con Él… es una invitación a comenzar una relación de Amor y no una propuesta para seguir nuevas “leyes morales y divinas”.
Cuando asumimos las exigencias de nuestra vida, “desde el amor de Jesús”, entonces “mi yugo”, es “el yugo de Jesús”… y “mi carga”, es “la carga de Jesús”. ¡Jesús no nos impone nuevas cargas!, más bien, asume las nuestras… como lo hizo en la Cruz.
Para vivir esta experiencia, tenemos que “Ir a Él”. No como nuestro juez, no como un ser divino alejado de nuestra realidad, tampoco como ¡“el genio de la lámpara maravillosa” que resuelve mi vida!
Ir a Jesús, significa creer que Él hace suya mi vida para fortalecerme en la debilidad, iluminarme en la oscuridad y darle sentido a mi vida rutinaria.
Es su presencia solidaria, amorosa e incondicional lo que me permite creer que EN JESÚS, “mi yugo es suave y mi carga, ligera”.
¡Hay muchos otros que hoy se atreven a pedir lo mismo que Jesús! Increíble, pero muchas veces le creemos más al dinero, a la moda, al éxito o el placer. ¡Por ellos asumimos “yugos y cargas” que son insoportables, y que nos dejan vacíos, solos y cansados!
No se confundan, sólo en Cristo, nuestro yugo y nuestra carga, nos traerán la paz.
¡Creemos Señor, pero aumenta nuestra fe!

Pbro. Héctor M. Pérez V.